Arzobispo llama puertorriqueños en todas partes a ‘refundar’ patria

por Wallice J. de la Vega

SAN JUAN, Puerto Rico (CNS) — Diciendo que su isla caribeña se vacía, muere y desaparece, el arzobispo Roberto González Nieves de San Juan hizo un llamado a los puertorriqueños en todas partes a ayudar a “refundar” su patria común.

Disertando en el Centro de Estudios Puertorriqueños del Hunter College en Nueva York, él no se refería a una verdadera movida política — como fundar un país — sino a un sentido humano de unidad para bien de la isla caribeña enferma financieramente.

Refundar “es una palabra que al papa Francisco le gusta mucho”, dijo el arzobispo González. “Él dijo esto cuando se le preguntó sobre el restablecimiento, o refundación, de la Unión Europea después de las crisis de refugiados y del euro”.

El papa Francisco usó el término en durante una ceremonia del 6 de mayo en Roma, donde recibió el Premio Internacional Carlomagno de Aquisgrán, Alemania. Desde 1950 el premio ha sido conferido a individuos que hacen “una labor excepcional realizada al servicio de la unidad Europea”. San Juan Pablo II fue así honrado en el 2004.

Mientras Europa enfrenta una corriente de entrada de inmigrantes y refugiados y lucha por atender continuos problemas económicos, el papa Francisco instó al continente a aumentar sus responsabilidades con esperanza renovada.

Durante su discurso, el arzobispo González propuso comenzar un diálogo entre todos los puertorriqueños.

“Nosotros los puertorriqueños no estamos unidos”, él dijo. “Estamos muy divididos y polarizados; no estamos unidos, estamos estancados. … En ese sentido el esfuerzo de refundar nuestra patria podría convertirse en un proyecto para la creación de la tan necesaria unidad que todos los boricuas anhelamos”.

Comunidades puertorriqueñas en ambos lados del Atlántico se han dividido a lo largo de líneas políticas respecto a la actual crisis financiera de la isla — incluyendo cómo esta debería resolverse — y a la relación política del territorio con Estados Unidos. Ambos asuntos están entrelazados.

El líder de la mayoría en el Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell, republicano de Kentucky, dijo el 14 de junio que el Senado consideraría un conjunto de medidas financieras para Puerto Rico antes del fin de junio. El 9 de junio la Cámara aprobó la medida que permitiría que Estados Unidos forme una junta de control para manejar los asuntos financieros de Puerto Rico.

La medida ha sido ampliamente opuesta localmente, pero algunos políticos y proponentes de convertir Puerto Rico en estado han argumentado a favor de esta. El arzobispo González es un proponente.

“Apoyo la legislación actual porque le da a Puerto Rico espacio para respirar — de modo que los pagos a pensiones y servicios sociales se hagan primero, antes que los pagos a la deuda”, él escribió en un comentario publicado el 7 de junio en el periódico The Hill de Washington.

El comentario del arzobispo González también hizo referencia indirecta al hecho de que los tenedores de bonos financieros de Puerto Rico han sido considerados como enemigos del pueblo local debido a su insistencia en que se les pague aun bajo circunstancias difíciles.

“Como plena divulgación, mi Arquidiócesis de San Juan es también acreedora”, él dijo. “Muchos de los grupos religiosos que continúan llamando a que se lleve la deuda a un nivel sostenible son tenedores de bonos. … Mayormente no estamos tratando con una situación de gente mala, todos somos víctimas de una mala situación”.

La crisis financiera de Puerto Rico se ató inadvertidamente con su estado político en un caso del Tribunal Supremo que trató sobre la doctrina de doble soberanía, por la cual una persona puede ser enjuiciada por más de un estado por el mismo delito a pesar de las cláusulas de doble exposición. En su decisión del 9 de junio, el alto tribunal dijo que “los territorios de Estados Unidos — incluyendo la previa encarnación de Puerto Rico (como colonia española) — no son soberanos aparte de Estado Unidos”.

La decisión 6 a 2 reafirmó que, a pesar de su pequeño grado de soberanía y de tener una constitución aprobada por Estados Unidos, “Puerto Rico no puede beneficiarse de la doctrina de doble soberanía”. El efecto práctico de la decisión es un recordatorio de que la isla no tiene los derechos de una entidad soberana ni de un estado. Además, el alto tribunal decretó el 13 de junio que Puerto Rico no puede reestructurar más de $20 millones de su deuda pública, que es la deuda de sus financieramente decaídas compañías de servicios públicos.

El choque a principios de junio de las finanzas y la política de Puerto Rico, alimentado por el comienzo de las campañas eleccionarias de la política local, ha intensificado el debate social local. Discusiones rabiosas llevadas en las ondas radiales y en lugares públicos son comunes, fragmentando más la población en campamentos ideológicos.

Dado su momento, el discurso del arzobispo en Nueva York pareció profético.

“Siento decirlo … pero la realidad, él dijo, “es que estamos retrocediendo en lo económico, político, social, en valores de tolerancia, en la capacidad de dar, de vivir juntos”.

El arzobispo mencionó varias “justificaciones” para refundar Puerto Rico, incluyendo:

— Una situación social que abarca pobreza, migración y desempleo y una situación financiera con una economía estancada.

— Una crisis de identidad puertorriqueña debido a más de 500 años de estado colonial.

— Una crisis política con una población dividida entre querer la plena soberanía o ser estado y una crisis espiritual manifestada en una pérdida de valores.

“Sugiero usar los principios y pilares de la encíclica ‘Pacem in Terris’ (Paz en la tierra) del papa Juan XXIII como guía para la refundación de la isla”, dijo el arzobispo González.

El documento del papa Juan trata mayormente del orden entre los seres humanos; la relación entre el pueblo y los “poderes públicos”; la relación entre las comunidades políticas; y la relación entre individuos, familias, asociaciones políticas por una parte y la comunidad mundial en la otra.

“Conformándose a la doctrina social de la iglesia”, el arzobispo añadió el bien común, la solidaridad y la ecología como pilares adicionales de la refundación.

“Por favor, vean esta visita de la junta de control a nuestra isla como un llamado a despertar”, escribió el arzobispo González en The Hill. “Bien sea que usted favorezca la independencia, ser estado o un tipo de libre asociación con Estados Unidos, el momento es ahora para que nuestro pueblo comience el proceso de resolver el estado de nuestra patria. Somos los únicos que podemos proteger nuestra identidad y dignidad”.

Él cerró su llamado a la unidad a lo largo de las líneas del papa Francisco.

“Sin misericordia que recibir, sin misericordia que dar, sin misericordia que esperar, la patria nunca será refundada”, él dijo. “Un cuerpo gubernamental sin misericordia se arriesga a ignorar la miseria de sus ciudadanos”.

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