“La vida está ganando de nuevo en Estados Unidos”, dice vicepresidente durante marcha

U.S. Vice President Mike Pence speaks during a rally at the annual March for Life in Washington Jan. 27. (CNS photo/Yuri Gripas, Reuters) See LIFE-MARCH-RALLY Jan. 27, 2017.

por Kurt Jensen y Julie Asher

WASHINGTON (CNS) — Los líderes del movimiento provida están acostumbrados a tener la atención del presidente, como fue con Ronald Reagan, George H.W. Bush y George W. Bush.

Durante sus respectivos gobiernos ellos se dirigieron a los participantes en la Marcha por la Vida por teléfono, pero este año el evento para recordar el aniversario de la sentencia en el caso Roe vs. Wade contó con la presencia del más alto funcionario gubernamental que se haya dirigido en persona a la multitud.

“La vida está ganando de nuevo en Estados Unidos y hoy es una celebración de ese progreso”, dijo el funcionario, el vicepresidente Mike Pence, en el mitin de la Marcha por la Vida en el Paseo Nacional el 27 de enero.

“Hace más de 240 años nuestros fundadores declararon evidentes estas verdades, que todos nosotros estamos dotados por nuestro Creador con ciertos derechos inalienables y que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”, dijo. “Hace 40 años nuestra Corte Suprema se apartó del primero de estos ideales eternos, pero hoy, generaciones más adelante — gracias a todos ustedes y los muchos miles que están acompañándonos en mítines en todo el país — la vida está ganando de nuevo en América”.

Pence contó que el presidente Donald Trump le pidió que se pronunciara en la manifestación, la cual se llevó a cabo bajo un cielo soleado y temperaturas en los 40. “Me pidió que les agradeciera su apoyo, su postura a favor de la vida y su compasión por las mujeres y niños de Estados Unidos”.

Entre los oradores estaba el cardenal Timothy M. Dolan de Nueva York, director del comité provida de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos; Kellyanne Conway, directora de la campaña de  Trump y ahora asesora especial del presidente; la senadora Joni Ernst, republicana de Iowa; y los congresistas Mia Love, republicana de Utah, y Chris Smith, republicano de Nueva Jersey.

Pence también recibió a los organizadores de la movilización provida en el edificio de las oficinas ejecutivas al lado de la Casa Blanca la noche antes de la marcha. Cuando era miembro del Congreso, él se había dirigido a la Marcha por la Vida en el 2002, el 2003 y el 2007.

“Nuestro presidente es un hombre con una espalda ancha y un gran corazón”, dijo Pence en el mitin. Entre el clamor de la multitud, añadió: “Su visión, su energía, su optimismo son ilimitados y sé que él hará a Estados Unidos grande otra vez”.

El vicepresidente se refirió a la orden ejecutiva de Trump del 23 de enero restaurando la llamada Política de Ciudad de México, la cual prohíbe que fondos tributarios financien a grupos que promueven o hacen abortos en otros países. Afirmó que el gobierno trabajaría con el Congreso para detener el financiamiento del aborto por parte de los contribuyentes “y dedicar esos recursos a los servicios médicos para las mujeres en toda América”.

El 24 de enero la Cámara aprobó la Ley contra el Financiamiento del Contribuyentes al Aborto, haciendo permanente la Enmienda Hyde de hace 40 años. La enmienda, que tenía que ser aprobada cada año como parte del presupuesto del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, prohíbe que fondos tributarios sean usados para pagar abortos, excepto en casos de violación sexual, incesto o amenaza a la vida de la mujer. El Senado todavía tiene que actuar sobre un proyecto legislativo adyacente, pero Trump ha dicho que lo firmará para convertirlo en ley cuando la medida llegue a su escritorio.

“Les insto a seguir adelante”, dijo Pence en la manifestación. “Qué la dulzura de ustedes sea evidente para todos. Qué este movimiento sea conocido por el amor, no la rabia. Qué este movimiento sea conocido por la compasión, no la confrontación. Cuando se trata de asuntos del corazón no hay nada más fuerte que la dulzura. Creo que continuaremos ganando las mentes y los corazones de las generaciones emergentes si nuestros corazones primero se compadecen por las madres y sus hijos que están por nacer y vamos a su encuentro donde estén con generosidad, sin juzgarlas”.

“Uno puede sentir hoy la alegría en la gente”, dijo a Catholic News Service Kristan Hawkins, presidenta de Students for Life. “Tengo la esperanza de que no se desvanezca”.

Anteriormente en la semana los organizadores habían pronosticado que por lo menos 50.000 personas estarían allí. Hubo por lo menos ese número en la manifestación y, antes de que terminara, los marchantes, incluyendo muchos niños de escuelas parroquiales que llegaron en autobuses, llenaron a todo lo ancho por lo menos siete cuadras de la avenida Constitución en ruta hacia la Corte Suprema.

Trump llamó considerablemente la atención en los días previos al decirle a legisladores republicanos en un retiro en Filadelfia que podría haber tantos como 600.000, opacando la Marcha de las Mujeres del 21 de enero, que tuvo un estimado de 500.000.

Jeanne Mancini, presidenta de la organización de la Marcha por la Vida, reconoció ese nuevo foco de atención.

“Se ha dicho mucho sobre la participación durante la semana pasada. La Marcha de las Mujeres ha evidenciado los números y los ‘me gusta’ de Facebook, incluso la gente sigue preguntándome sobre los números de la Marcha por la Vida. Bueno, es difícil sumar cuántos han venido aquí durante los últimos 44 años, pero ese no es realmente el punto”, dijo.

“El único número que me importa y el único número que a todos nos importa es 58 millones. Desde 1973, 58 millones de estadounidenses han muerto como resultado del aborto”, dijo Mancini. “Estamos aquí hoy por ellos, por los pequeños inocentes que han perdido sus vidas en el aborto. También estamos aquí por las madres que se arrepienten de su decisión de abortar”.

Conway tomó el podio antes que Pence.

“Soy esposa, madre, católica, asesora del presidente de los Estados Unidos de América y sí, soy provida”, dijo Conway. “Es un honor estar con el vicepresidente de Estados Unidos y tantos líderes, familias y estudiantes de lugares cercanos y lejanos [hoy]”.

“La valentía, la convicción y la fe de ustedes son impresionantes y consecuentes”, le dijo a la multitud. “Este es un nuevo día, un nuevo amanecer para la vida. ¿Porqué estamos aquí? ¿Qué significa estar juntos para ser parte de este increíble movimiento, para enfrentar la crítica, el ridículo y leyes y legisladores [contra la vida]? Significa ponerse de pie y pararse erguidos y juntos contra la indiferencia y lo indefendible y a favor de los bebés en el vientre”.

Conway añadió: “Permítanme dejarlo en claro: los escuchamos, los vemos, los respetamos y esperamos con entusiasmo trabajar con ustedes y sí, marchamos, caminamos, corremos y emprendemos el camino hacia adelante con ustedes”.

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