Líderes eclesiásticos austriacos critican gobierno por nuevas barreras en frontera

People demonstrate April 3 against the Austrian government's planned reintroduction of border controls at the Brenner Pass in Austria. Austrian church leaders have criticized their government for rebuilding border controls in a bid to keep out refugees arriving from Greece and Italy. (CNS photo/Jan Hetfleisch, EPA)
People demonstrate April 3 against the Austrian government’s planned reintroduction of border controls at the Brenner Pass in Austria. Austrian church leaders have criticized their government for rebuilding border controls in a bid to keep out refugees arriving from Greece and Italy. (CNS photo/Jan Hetfleisch, EPA)

por Jonathan Luxmoore

VARSOVIA, Polonia (CNS) — Líderes eclesiásticos austriacos criticaron su gobierno por reconstruir controles fronterizos en un intento de mantener refugiados fuera.

La construcción comenzó el 13 de abril con barreras viales y una sala de registro en el Paso Brenner, la principal ruta hacia Austria desde Italia. Se espera estas se completen para fines de mayo.

“Ciertamente enfrentamos un reto significativo, pero la respuesta no debe estar en decirle adiós a los derechos humanos”, dijo el obispo Benno Elbs de Feldkirch, quien lidera la agencia Caritas de la iglesia austriaca. “Las preocupaciones y los temores entre partes de nuestra población tienen que tomarse en serio y atenderse con información objetiva. Pero la gente debe temerle a la polarización de la sociedad, no a los refugiados”.

El obispo dijo el 14 de abril que es esencial que los austriacos no dejen de “extender una mano de ayuda”, añadiendo que la visita de fin de semana del papa Francisco a un campamento de refugiados en la isla griega Lesbos “claramente sería señal de solidaridad con la gente que busca protección”.

Un portavoz del Consejo Ecuménico de Austria, que incluye la Iglesia Católica, dijo que las barreras fronterizas se arriesgan a convertirse en “un nuevo símbolo de división” en Europa.

“Los refugiados no son enemigos, sino gente necesitada que busca seguridad”, dijo el portavoz Erich Leitenberger a la agencia noticiosa austriaca Kathpress el 13 de abril. “No es aceptable dejar a los estados del sur miembros de la Unión Europea, especialmente Grecia e Italia, llevando esta carga solos. El proyecto europeo fracasará si no cooperamos”.

Natasha Bertaud, portavoz de la comisión gubernativa de la Unión Europea, dijo que los funcionarios están “muy preocupados” por los nuevos controles, añadiendo que el Paso Brenner es “esencial para la libertad de movimiento” en Europa.

Líderes eclesiásticos en el lado italiano del paso también criticaron las barreras.

El arzobispo Francesco Moraglia de Venecia, Italia, dijo al diario italiano La Repubblica el 8 de abril que lamenta que “las elites son demostradamente incapaces de actuar juntas” para proteger a los refugiados.

El obispo Ivo Muser de Bolzano-Bressanone, cuya diócesis italiana colinda con Austria, advirtió que el flujo de entrada de los refugiados duraría “no unos cuantos meses, sino años” y dijo que una nueva aserción de intereses nacionales arriesga a “construir cercas en cabezas y corazones”.

“Se entiende que haya temores, incertidumbres y dificultades con el asunto, pero estos no deben usarse como herramienta política”, dijo el obispo Muser el 13 de abril.

“Cuando países individuales dan un paso atrás, dejándole la responsabilidad común a solamente unos cuantos, los pocos no pueden manejarla”, él añadió. “Abordamos este reto como una comunidad o estamos condenados al fracaso”.

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