Obispos mexicanos dicen que escape de prisión demuestra complicidad, profundidad de corrupción ?

Joaquin "El Chapo" Guzman is escorted by soldiers in 2014 in Mexico City. Guzman, Mexico's most notorious drug lord, has escaped from his high security prison in central Mexico. (CNS photo/Edgard Garrido, Reuters)
Joaquin “El Chapo” Guzman is escorted by soldiers in 2014 in Mexico City. Guzman, Mexico’s most notorious drug lord, has escaped from his high security prison in central Mexico. (CNS photo/Edgard Garrido, Reuters)

por Catholic News Service

CIUDAD DE MÉXICO (CNS) — Obispos de todo México expresaron incredulidad por el escape del recluso más notorio del país y dijeron que este demuestra la complicidad de funcionarios públicos con los carteles de la droga y la profundidad de la corrupción en el país.

El capo narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán se escurrió de una prisión de máxima seguridad, por segunda vez, desde el área de ducha de su celda a través de un túnel de casi una milla de largo.

“Los mexicanos deberían hacerle un monumento a ‘El Chapo’ porque, de un solo trazo, demostró el tamaño de nuestra corrupción”, dijo a reporteros el obispo Raúl Vera López de Saltillo.

“Es difícil entender el escape de una persona como él de un centro de seguridad extremadamente alta si no hay complicidad”, dijo el cardenal Francisco Robles Ortega de Guadalajara.

Guzmán es líder del Cartel Sinaloa, que creció hasta ser el más poderoso y muy posiblemente la organización criminal más rentable mientras movía drogas desde América del Sur a través de América Central y México hacia Estados Unidos y más allá. El cartel obtuvo fama por su construcción de túneles para mover droga bajo la frontera Estados Unidos-México.

El cartel está tan arraigado cultural y económicamente en Sinaloa que el escape de Guzmán fue recibido con “música” y “armas siendo disparadas al aire”, dijo Javier Valdez, fundador de la entidad noticiosa Río Doce en Sinaloa. “Él seguía siendo una persona poderosa desde su celda carcelaria”.

Guzmán fue capturado en Guatemala en 1993, pero salió de una prisión en la zona de Guadalajara cargado sobre ruedas en un carro de lavandería. Oficiales mexicanos lo capturaron en Mazatlán en febrero del 2014 y lo encerraron en una instalación de alta seguridad a 50 millas al oeste de Ciudad de México, al optar por no extraditarlo hacia Estados Unidos.

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