Se lamenta la decisión de la Corte de la República Dominicana de desposeer a algunos haitianos de su ciudadanía

Bishop Nicholas DiMarzio of Brooklyn, N.Y., flanked by Dominican-born Deacon Jose Henriquez and Haitian-born Deacon Yvon Aurelien, celebrates a special Mass June 24  at St. James Cathedral-Basilica in Brooklyn to pray for a resolution to the Dominican Republic's threat to deport Haitians from that country. (CNS photo/Ed Wilkinson, The Tablet) See MASS-HAITIANS July 2, 2015.
Bishop Nicholas DiMarzio of Brooklyn, N.Y., flanked by Dominican-born Deacon Jose Henriquez and Haitian-born Deacon Yvon Aurelien, celebrates a special Mass June 24 at St. James Cathedral-Basilica in Brooklyn to pray for a resolution to the Dominican Republic’s threat to deport Haitians from that country. (CNS photo/Ed Wilkinson, The Tablet) See MASS-HAITIANS July 2, 2015.

por Ed Wilkinson

BROOLYN, N.Y. (CNS) — Una decisión de la Corte de la República Dominicana mediante la cual se les despojará a algunos haitianos de su ciudadanía, a pesar de que nacieron en Haití, “ha causado clamor moral y civil en contra de lo que parece ser ley injusta”, dijo el obispo de Brooklyn Nicholas DiMarzio en una Misa especial.

“Nos hemos reunido hoy en esta noche, no para entablar discusiones políticas, sino para apoyar la dignidad humana de nuestros hermanos y hermanas haitianos que se encuentran en esta triste situación de verse deportados hacia Haití, en donde las condiciones económicas y sociales son de un peso tremendo”, dijo en una Misa vespertina, el 24 de junio.

La Misa fue celebrada en la basílica catedral de Santo Santiago, en el centro de Brooklyn, para orar en contra de una medida mediante la cual se deportaría a un buen número de haitianos de la República Dominicana.

La Suprema Corte del país recientemente abolió una ley del 1929 mediante la cual se les otorgaba ciudadanía a todos los haitianos nacidos en territorio de la República Dominicana. Y se afirmó que de ahora en adelante se necesitaba para tener la ciudadanía dominicana haber tenido padres, padre y madre, nacidos en la República Dominicana.

“Somos dos comunidades, pero en Brooklyn nos volvemos juntos una comunidad”, dijo el obispo DiMarzio ante la congregación de unas 700 personas.

Uno de los concelebrantes fue el obispo auxiliar, ya jubilado, Guy A. Sansaricq, primer haitiano de nacionalidad que fue ordenado como obispo en los Estados Unidos.

“En la Oración de los Fieles esta noche rogaremos por la paz y justicia en la República Dominicana y en Haití y en nuestro propio país”, dijo el obispo DiMarzio.

“En donde quiera que los haitianos sufran, toda la comunidad de Nueva York y del país, la diáspora, sufre también con ellos”, dijo el padre St. Charles Borno, coordinador de ministerio para los haitianos en la diócesis de Brooklyn. “Esto es parte de lo que somos. Y en donde quiera que una persona sufra, toda la comunidad sufre.

“Y el motivo por el cual nos hemos reunido esta noche es para demostrar en verdad que estamos junto a nuestros hermanos y hermanas de la República Dominicana y que sufrimos con ellos y que queremos apoyarlos y darles todo el apoyo que podamos”.

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